Yossi Ghinsberg es un israelí que vivió una experiencia extraordinaria de supervivencia en la selva amazónica. Dicha historia se hizo famosa gracias a su libro ‘Jungle’, publicado en 1985.

(Lea también: Video viral: joven utilizó crocs en su graduación y recibió respaldo en TikTok).

Reciba al instante en su WhatsApp, gratis, todas las noticias de Tendencias, curiosas, divertidas e increíbles

La historia de supervivencia de Yossi Ghinsberg en el Amazonas se ha convertido en un ejemplo de determinación y resistencia en circunstancias extremas.

Después de su experiencia, Ghinsberg se convirtió en un orador motivacional y ha compartido su historia con audiencias de todo el mundo, inspirando a otros a nunca rendirse y a superar las dificultades.

En 1992, Ghinsberg fundó la empresa de rafting y ecoaventura ‘EthnoBios’, con sede en Australia. La compañía ofrece expediciones guiadas por la selva amazónica y otras aventuras al aire libre, brindando a los participantes la oportunidad de experimentar y comprender la belleza y la complejidad de la naturaleza.

En 2017, la historia de Ghinsberg fue llevada a la pantalla grande en la película ‘Jungle’, protagonizada por Daniel Radcliffe. El filme, basado en el libro de Yossi Ghinsberg, relata su experiencia en la selva amazónica y sus luchas por la supervivencia.

Yossi Ghinsberg: La odisea de supervivencia en la selva amazónica

Todo comenzó en el año 1981, cuando Yossi Ghinsberg, con tan solo 22 años, decidió embarcarse en una aventura que cambiaría su vida. Junto a tres compañeros, Ghinsberg llegó a La Paz, Bolivia, con la intención de explorar los misterios ocultos en el corazón del Amazonas.

(Siga leyendo: La historia de las trillizas siamesas que fueron abandonadas al nacer por su condición).

Viajó primero por Venezuela, Colombia y Perú, y cuando llegó a La Paz conoció a Karl Rurechter, un austríaco que se identificó como geólogo y que le prometió guiarlo por la Amazonía boliviana para entrar en contacto con la remota tribu de los toromonas.

Ghinsberg aceptó y se adentró en la selva boliviana junto a Rurechter, el estadounidense Kevin Wallace y el suizo Marcus Stamm, a quienes conoció en su viaje por Suramérica.

A medida que avanzaban en la densa selva, se volvió evidente que Karl Ruprechter no era el experto guía que afirmaba ser, así que los tres amigos decidieron retornar a la civilización.

El grupo se dividió: Rurechter y Stamm decidieron continuar a pie, mientras Ghinsberg y Wallace optaron por viajar por el río Tuichi en una rudimentaria barca que habían construido.

Del austríaco y el suizo no se volvió a saber nada, en tanto que la embarcación en la que iban los otros dos volcó; Wallace logró llegar a tierra y Ghinsberg fue arrastrado por la corriente y allí comenzó su aventura de 21 días de supervivencia.

En medio de la adversidad, Ghinsberg se encontró cara a cara con los desafíos más aterradores que la selva amazónica tenía reservados para él. Atrapado en una batalla constante contra la deshidratación, el hambre y las enfermedades tropicales, Yossi demostró una determinación inquebrantable y un espíritu indomable.

Durante los días siguientes, hubo momentos en que enfrentó ataques de jabalíes, la constante amenaza de serpientes venenosas, interminables picaduras de termitas y en su sexta noche solo en la jungla, se encontró con un hambriento jaguar.

Mientras Yossi estaba dormido unos crujidos lo despertaron y fue en ese momento que se encontró de frente con el gran felino. El animal tenía sus ojos fijos en él y estaba a punto de moverse para matarlo, y aunque Ghinsberg estaba sin armas, agarró lo único que tenía a la mano, una lata de repelente de mosquitos y un encendedor e improvisó un lanzallamas para espantarlo.

Sin embargo, para él la peor experiencia de todas mientras caminaba día tras día en lo que esperaba fuera la dirección del asentamiento más cercano, fue la carne y la piel desgarrada de sus pies. Pues, se infectaron tanto que llegaron a quedar solo en trozos de carne expuesta.

Otra de las duras experiencias que vivió el aventurero israelí fue cuando casi se ahoga en dos oportunidades. Una fue después de que se diera la peor tormenta y otra fue cuando cayó a un pantano y no podía salir, pero sin embargo, tomó fuerzas y logró liberarse de lo que pudo haber sido la muerte para él.

(De interés: ¿Qué le pasa a su cuerpo si no se baña después de tener sexo?).

Finalmente, cuando todo parecía perdido, Yossi Ghinsberg fue hallado por Wallace, el compañero quién días antes fue rescatado por dos nativos y, una vez recuperado, pidió ayuda para rescatar a su amigo.

Todo se dio cuando Kevin Wallace, el fotógrafo estadounidense del que había sido separado durante la debacle del rafting, había logrado llegar a un asentamiento. Allí consiguió que un lugareño con un bote lo llevara a buscar a su amigo.

Después de una cacería larga e infructuosa, Kevin y el hombre estaban dándose por vencidos, razón por la que decidieron regresar, pero justo en ese momento Wallace miró hacía atrás y fue cuando vio a Yossi. 

La ayuda vino de dos lugareños y de Abelardo “Tico” Tudela, un experimentado cazador de Rurrenabaque. Ghinsberg considera a Tico parte de su familia y, a sus 66 años, sigue siendo un guía experto en la Amazonía.

En la actualidad, se dice que Yossi Ghinsberg es reconocido como un verdadero héroe y un testigo viviente de la fortaleza del espíritu humano frente a la adversidad más extrema.

Su experiencia en la selva amazónica se ha convertido en una lección perdurable de determinación y coraje para todos aquellos que sueñan con superar los límites y enfrentarse a lo desconocido.

Este es el momento en que indígenas encontraron a los niños perdidos en la selva

MARÍA CAMILA SALAS V
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
EL TIEMPO

Más noticias en EL TIEMPO

Mamá furiosa sacó, a correazos, a hija que se fue de rumba sin permiso

Proponen agregar al semáforo una cuarta luz: ¿qué función y color tendría?

Mesera recibió 40 mil pesos por 72 horas trabajadas, vea la historia





Fuente: (www.eltiempo.com)